El poder de una sonrisa…

31 10 2009

Todos los días en mi trabajo me enfrento a tristezas, miedos, angustias, enfados, frustraciones, desánimo, ira, llanto…

Esta sin duda es la parte amarga y desagradecida de la profesión que amo y que un día elegí, y sé que eso no va a cambiar, porque la naturaleza del ser humano no es perfecta y se estropea, nos guste o no.

Este año, he vivido tanto fuera como dentro del seno de mi familia, varias situaciones estresantes y sobretodo una  muy triste, en la que no pude hacer absolutamente nada y por la que aún hoy siento mucho desasosiego como médico y como nieta muchísima tristeza.

Es lo irónico de la vida… y si, la impotencia genera muchísima frustración.

Pero no todo es tristeza en mi trabajo, al menos hay días en los que una interiormente se siente recompensada por todo el esfuerzo que ha realizado, si, hay días en los que doy las gracias por poder ayudar a otros con mi trabajo y con mi forma de ser y de llevarlo a cabo.

No es nada fácil después de llevar más de 20 horas trabajado, estar a las cuatro de la madrugada con una sonrisa en la cara y siempre con una palabra amable y de ánimo en la boca para alentar a un paciente que está preocupado y asustado en una camilla de urgencias, pero si algo he aprendido en estos años de trabajo en urgencias es que la mejor medicina que existe es el cariño, la comprensión, el respeto y el calor humano.

Y para eso no hace falta ser el mejor licenciado en medicina, para eso tan sólo hace falta querer y dar lo mejor de uno mismo en cada acción, en cada gesto.

Pero y aunque a veces suponga un esfuerzo extra, merece la pena sacar fuerzas y ser amable y cariñosa a pesar del cansancio.  (Reconociendo también que hay días en los que algunos pacientes se lo ponen a una muy pero que muy difícil…)

Los servicios de urgencias hospitalarios se caracterizan por las prisas, el estrés, el agobio y debido a ello se vuelven fríos y automatizados, sobretodo porque los pacientes que allí se ven son pacientes graves, en su mayoría (bueno, si digo en su mayoría es porque lamentablemente no todos los pacientes que acuden a un servicio de urgencias lo hacen por motivos urgentes, pero esa sería otra reflexión acerca del mal uso que se hace de los servicios de urgencias hospitalarios y estrahospitalarios, pero hoy no toca)

Hoy me apetece compartir con ustedes esos momentos que hacen que mi trabajo sea mas llevadero, sobretodo el trabajo en urgencias que es el que mas cansancio y frustraciones suele generar en los médicos.

El sábado pasado tuve guardia en el servicio de urgencias de un centro de salud del norte de mi isla, eran las tres de la madrugada y tenía a tres pacientes en observación, cada uno en su camilla, separados por cortinas.

A esas horas estábamos en activo un enfermero y yo, así que no me importa que los familiares acompañen a los pacientes, con la condición de que no hablen muy fuerte y no molesten a los demás pacientes.

Reconozco que soy un “pelín” permisiva en ese aspecto pero es que soy de las que cree que en compañía las penas se llevan mejor.  A que si😉

Pero, que conste que cuando la sala está llena me pongo seria y estricta, porque en esas condiciones es imposible meter a los familiares, por cuestiones técnicas de espacio, intimidad y privacidad.

Pero como a esas horas de la madrugada sólo estábamos tres enfermos, tres familiares, un enfermero y yo, pues como que casi estábamos en familia.

Ups!! Se me olvidaba el segurita, que estaba en la puerta😉

Una vez exploré a la última paciente que había llegado, di permiso para que pasaran los familiares y mientras rellenaba unos datos en la historia clínica de uno de ellos, escucho como una de las pacientes le dice a su esposo, esta doctora es muy cariñosa y simpática, tan sólo con escucharla y verla sonreír una se siente mejor, es como si sus palabras te curaran, si hasta nos ha hecho reír y todo!!

Puff, en ese momento estuve a punto de echarme a llorar, yo no sé si la paciente sabía que yo la estaba escuchando porque la cortina tapaba toda la camilla, pero es de lo más bonito que me han dicho en mis años trabajados. (Que no son muchos)

Recuerdo con cariño otros momentos amables y cálidos por parte de otros pacientes, pero como este es de los más recientes, sentí la necesidad de compartirlo con ustedes, sobretodo porque recordarlo me da ánimos para seguir adelante y olvidar un poco lo duro que ha sido y está siendo este año para mi y para mi familia.

Soy de las que cree que, salvo aquellas enfermedades que desgraciadamente tienen del todo una base orgánica, la mayoría de las veces el cuerpo se enferma porque el alma está triste y por eso siempre le doy muchísima importancia al estado emocional de cada paciente, y este sábado he vuelto ha ver reflejado en las palabras de esa paciente todo aquello que yo defiendo y practico en mi manera de ver y vivir la medicina, porque fármacos para tratar enfermedades hay y conozco muchos y si, funcionan, pero cada día tengo mas claro que el poder de una sonrisa, el poder de una palabra amable, el poder de una mano cálida y el del cariño sincero hacia tus semejantes es capaz de lograr que incluso en situaciones de urgencia el cuerpo y el alma se sientan mejor.

Cada día me asombro un poco más del poder curativo de una sonrisa…

Pd: Así que si mis jefes algún día se quejan de que tardo tres minutos más en ver a un paciente que otros de mis compañeros, pues a estas alturas como que me da igual, si yo en esos tres minutos “extras” consigo que el paciente se vaya 1º con su problema de salud resuelto y 2º y no menos importante que salga de mi consulta tranquilo, con una sonrisa o sin la preocupación y el miedo con el que llegó a ella, mientras yo sea capaz de lograr esto, yo seguiré tomándome esos tres minutos extras.

Estoy segura de que los pacientes prefieren esperar esos tres minutos extras y ser atendidos como personas con sentimientos y no como números con síntomas…  ¿no creen?

Un abrazo enorme a tod@s!!

Sed siempre muy felices a pesar de las adversidades, que la vida tan sólo dura un ratito.


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10 responses

31 10 2009
senovilla

Que razón llevas y que bien realizas tu profesión, nada como la atención a la “persona” y luego a sus dolencias, es la mejor forma de entender su enfermedad.

Bonito esto de compartir, un abrazo y perdona por el sustito del vídeo, pero no puedo evitar mi toque bromista.

Un abrazo.

31 10 2009
yomisma77

Hola Senovilla🙂

Gracias por tus palabras, yo asi lo creo también, por eso siempre me apasionó la medicina de familia y la considero la mejor especialidad, porque te permite un trato mas cercano y una atención mas global al paciente y a todo lo que le rodea, porque así veo yo la medicina, como un todo.

Aunque la verdad es que no siempre el sistema me permite realizar mi trabajo como me gustaría, y es una pena, pero casi siempre el exceso en la demanda y la falta de tiempo terminan por deshumanizar la atención médica.

A mi a veces me cuesta muchísimo pero no desisto, porque sé que la mayoría de mis pacientes además de medicinas lo que necesitan es alguien con quien hablar y sobretodo alguien que les eschuche.

Estoy por hacer una estadística que refleje el porcentaje de pacientes que acuden a la consulta con problemas de salud de causa orgánica versus problemas de salud cuya causa primaria son problemas emocionales/laborales/familiares, etc… te sorprendería ver el resultado como a mi me sorprendió al principio cuando comencé a trabajar.

De hecho yo creo que en los centros de salud por cada 5 médicos debería haber un trabajador social que trabajara a la par con nosotros, y digo por cada 5 por no decir que por cada 2!! Así dejarían de estar colapsadas las consultas, a día de hoy no tengo ninguna duda de que hace falta una red de apoyo sociosanitaria mas completa.

En fin, que soy una idealista… pues un poco si, pero sinceramente espero que las cosas cambien algún día, yo lo intento y sé que muchos de mis compañeros de especialidad también lo viven como yo, así que tengo esperanza de que las cosas mejoren🙂

Un abrazo y por lo del susto ná!! ya está olvidado, que me reí un buen rato de mi misma😉

1 11 2009
Julio

“La mayoría de las veces el cuerpo se enferma porque el alma está triste”: qué gran verdad.

Muchas veces los pacientes buscamos un apoyo a una situación que nos genera ansiedad o confusión, porque cuesta pensar que podamos estar “estropeados”, y que puede afectarnos a nuestra vida diaria.

No rotundo a los médicos que, antes que mirarnos -sé que son minoría- ya están sacado el recetario. Sí a los que nos enseñan que la vida no es estar enfermo o no, sino vivir, que es lo que haces tú con tu sonrisa.

Qué gran suerte sería ser paciente tuyo. ¡Dan hasta ganas de ponerse malito! Besos y enhorabuena por tu artículo.😉

2 11 2009
yomisma77

Ah no mi querido compañero!! eso si que no!! Usted no se me vaya a poner malito!!!
Yomisma desde aquí le envio YA!! mil sonrisas y mil abrazos, pero con la condición de que no se me ponga usted malito, de eso ni hablar!!😉 ¿vale?😉

Bueno, si alguna vez te pones malito (cosa que espero no te suceda) o te sientes triste, tan sólo recuerda que puedes pasarte por aquí cuando quieras, que para lo que necesites ya sabes que las puertas de mi casa siempre están abiertas, aunque puede que ahora tarde un poco más en responder porque tengo menos tiempo, pero no dudes de que aqui siempre habrá una gran sonrisa y un fuerte abrazo lleno de ánimos esperándote. Si está en mi mano, cuenta con mi ayuda🙂
Muchos, muchíiiiisimos besos para ti!!!🙂🙂 y gracias por tus palabras🙂

3 11 2009
M

Hola! El Chef nos mandó a todos sus comensales a ver las margaritas de tu abuela y de vez en cuando yo soy una niña obediente…. de lo cual me alegro mucho en este momento. Precioso post de ese momento tan difícil y a la vez hermoso y aleccionador. Te entiendo muy bien, mi abuela, que era casi mi mamá murió en mis brazos hace muchos años y… bueno, pues no te lo tengo que decir. Curiosa al fin, leí el post del futuro novio… jaja! Excelente por la sobrina y qué suerte tiene la tia. No es necesario negociar nada. Tarde o temprano conseguimos lo que queremos, si lo que queremos está claro.

Pero de los tres, éste fue el que me hizo cambiar de modo de lectura a escritura. Casi casi me voy en puntitas de pie sin decir ni pío.

Desprecio profundamente a los médicos. Te lo digo con toda la sinceridad y sin una pizca de interés de ofenderte. Pienso que son las personas más ignorantes y soberbias de la bolita del mundo. Alguien como tú es una en mil millones. Eres una joya absoluta, no una joya… bueno, no encuentro la palabra, un diamante del tamaño y el color de una manzana. Estás absolutamente en lo correcto, eres muy sabia y sensata, además de lo más valioso: tu impulso de ayuda.

Es exactamente así como lo ves. El espíritu es el jefe. Si él anda bien, el cuerpo le sigue. La mayoría de los seres humanos tenemos ese impulso de ayudar a nuestros prójimos. El que diga lo contrario no sabe lo que dice. Sin embargo, los que dedican su vida a ello se cuentan con los dedos. Nunca pierdas ese propósito, nunca dejes que se diluya o se adultere. Es lo más valioso que puedes llegar a tener, lo sé en teoría y en la práctica de muchos más años de los que quisiera confesar. Ignora lo más que puedas las pérdidas y los sinsabores y concentra tu atención en las ganancias, como las que relatas en este post y todo se hará más fácil, para ti y para tantas personas que tendrán la increíble fortuna de cruzarse en tu camino.

Un abrazo y todo mi respeto, Doctora.

3 11 2009
yomisma77

Hola M🙂
Bienvenida a mi rinconcito, me alegra que al final te animaras a dejar tu comentario, muchas gracias por hacerlo🙂

Daré las gracias personalmente a JChef por tener el hermosísimo detalle de mostrar a todos la historia de mi Abuela, que es mi homenaje en vida a mi Abuelo.

De mi sobrina sólo puedo decir que es una pequeñaja a la que adoro y amo con todo mi ser😉 que si es por ella me quedo soltera😉

Y en cuanto al tema médico:
M, no considero tus palabras como una ofensa, pues sé muy bien que mi profesión genera sentimientos encontrados en los pacientes, sobretodo en aquellos que han tenido malas experiencias.
Y sé muy bien de lo que hablo porque yo, además de médico también he sido paciente y también he vivido en mi cuerpo las equivocaciones de mis propios compañeros, así que puedo entender que los médicos no seamos de tu agrado.

Eso no impide que como seres humanos nos tengamos respeto y admiración mutua si cabe, que la profesión que cada uno desempeña no siempre está reñida con ser una buena persona, y por desgracia gente mala y soberbia también las encuentras en otras profesiones, lo que pasa es que cuando un médico es orgulloso y por lo tanto necio, es un verdadero peligro para sus pacientes.

Lamento que pienses así de los médicos de manera global, pero te entiendo y respeto tu opinión porque a ustedes los pacientes y familiares de los pacientes a veces os toca vivir con nosotros los médicos muchos de los momentos más duros de vuestra vida, y esto siempre será así, la enfermedad y la muerte las veo a diario en mi trabajo y me toca compartir ese dolor con mis pacientes, ojalá y no sucediera así, es lo más duro de mi trabajo.

Pero también es cierto que a veces esos momentos son derivados de la necedad y la incompetencia de algunos médicos que no hicieron las cosas bien y fueron negligentes, porque no se puede negar que hay médicos que hacen las cosas mal y quien diga lo contrario miente.
Pero tampoco puedo negar la evidencia de que incluso haciendo las cosas correctamente no siempre los resutados son los que se esperaban y eso lamentablemente siempre será así, porque en medicina nunca uno mas uno nunca son dos y no siempre la culpa de que las cosas no salgan bien es de los médicos.

Sé que es difícil de entender y puede que esto que te escribo lo hayas oído antes, pero la verdad es que no hay un ser humano igual a otro y un tratamiento que es bueno para mi puede ser nefasto para ti, y esta es una de las mayores dificultades a la que me enfrento todos los días en mi trabajo.
Mi profesión no es fácil y nunca lo será, pero no sé vivir de otra manera, desde muy niña siempre quise ser médico y hoy poder ayudar a otros con mi trabajo es un privilegio para mi, es duro pero a la vez me permite crecer como persona y da sentido a mi vida, a lo que soy y siempre quise ser.
Espero seguir manteniendo siempre intacta esta ilusión y el amor que siento hoy por mi profesión y espero aprender cada día a ser mejor persona y mejor médico.

M, muchas gracias por compartir tu opinión comingo, gracias por tus bellas palabras para con mi persona, de nuevo sé bienvenida a mi pequeño universo y vuelve cuando lo desees🙂
Un abrazo,
Pili-Yomisma🙂

4 11 2009
M

La deshumanización no respeta profesiones, afecta al que se deje afectar, independientemente del diploma que tenga colgado en la pared, es cierto. Y cierto es también que en unos casos es más “peligroso” que en otros. Por experiencia tanto propia como ajena, el poder de una sonrisa (con todo lo que está detrás y hace que ella se mantenga en su sitio a pesar de la adversidad) muchas veces no sólo ayuda, sino que basta. No se necesita nada más. Nunca subestimes ese poder.

Sé que es una profesión difícill, conozco de cerca a unos cuantos médicos. Y sé también que hay excepciones a la regla. Tú eres excepcional dentro de las excepciones.

Para mí, el problema principal reside en dos factores: a) escoger la carrera por un motivo diferente al que te impulsó a ti (el deseo de ayudar), sea el lucro o el prestigio que a menudo acompaña a la profesión y b) incapacidad para darse cuenta de que se desconoce algo (o mucho) y que sería buena idea aprenderlo.

Gracias a ti, Pili por tu cálida acogida en tu universo.

Besito, M

8 11 2009
yomisma77

Hola M🙂
Gracias por el ánimo que me brindan tus palabras y gracias por volver y compartirlas🙂
Estoy de acuerdo contigo, la deshumanización es un mal que afecta a muchas profesiones y es una pena😦
Un abrazo🙂

8 11 2009
JChef

Debería ser este post de obligada lectura en las facultades de medicina. Es una profesión difícil, como bien dice mi querida M, e incluso carente de medios. Pero eso, en mi opinión, no puede hacer olvidar que se trata con persona asustadas por la enfermedad. Y ello requiere más que la prescripción del trtamiento adecuado. Ojalá todos los médicos fueran como tú.

Baisers.

8 11 2009
yomisma77

Hola Jchef🙂
Yo creo que los que de verdad estudian medicina por vocación, tienen que tener la misma visión que tengo yo, o al menos una visión muy parecida de cómo se debe tratar a los pacientes, y cuando trabajen estoy segura de que intentarán ofrecer el mejor trato posible a sus pacientes.
Y espero que haya muchos, muchísimos médicos que amen y vivan esta profesión como lo hago yo, de hecho yo soy feliz porque la mayoría de mis compañeros de especialidad la vivimos así y de eso doy fe🙂

Muchas gracias por el cariño y la amabilidad de tus palabras🙂
Un abrazo enorme🙂

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