La pequeña foto de la esperanza…

22 08 2009

Y entonces Marta se despertó sobresaltada, y al girarse descubrió que Fernando dormía plácidamente a su lado. En ese momento comprendió el porqué del cansancio que su cuerpo sentía.

Un sudor frío recorrió todo su cuerpo, mientras pensaba en la posibilidad de que Fernando no iba a volver.

Con mucho cuidado para no despertarlo, se levantó y se dirigió al baño, y al mirarse al espejo lloró, por miedo, por temor de que Fernando se marchara para siempre, después de haber conseguido que ella por fin le entregara su cuerpo y su amor.

Se conocían desde hace tan poco, que ella no podía estar segura de que Fernando fuera realmente ese hombre tierno y dulce que cuando ella se derrumbó y echó a llorar la besó en la frente y la abrazó sin decir nada y no se separó de ella hasta que sus lágrimas cesaron.

¿Qué es lo he hecho? Se repetía sollozando, mientras el vapor del agua caliente de la ducha desdibujaba su silueta en los viejos azulejos grises de su cuarto de baño.

De repente oyó un ruido, el teléfono de Fernando sonaba en la habitación, cerró los ojos, respiró y avanzo con prisa hasta la cama, por si Fernando se despertaba con el timbre del teléfono y al no verla allí pudiera pensar que ella se había marchado.

Marta no pudo evitar las ganas de besarlo en la frente, y él se despertó sonriendo y le devolvió el beso. Se fundieron en un abrazo tierno y cálido, mientras los tímidos rayos del sol se colaban a través de las cortinas, iluminando la oscura habitación.

En silencio se regalaban caricias pero el corazón de Marta a cada minuto que pasaba latía más rápido, preocupado porque sabía que no podía detener el tiempo y llegaba la hora de que Fernando se marchara a trabajar.

¿Volveré a verte, le preguntó asustada? -Dame tiempo-, le respondió, mientras terminaba de hacer el nudo de la corbata.

Ella confundida por su respuesta, le pregunta -¿pero si anoche me pediste una prueba de mis sentimientos hacia ti, y ahora que ya la tienes me pides tiempo?-

-Marta- él le responde, yo soy un hombre muy ocupado, necesito mi espacio y no puedo por ahora incluirte en él.

En silencio lo acompañó hasta la puerta, y se despidieron con un beso y aunque él volvió sobre sus pasos para abrazarla una vez más y decirle, -me tengo que marchar, aunque no quiero- esas palabras no fueron suficientes para calmar el horrible sentimiento que se había apoderado del cuerpo de Marta tras oír la respuesta de Fernando, porque en ese momento, entendió que todo fue un engaño, que se había equivocado otra vez y que de nuevo había caído en la trampa de las palabras dulces. Que los abrazos tiernos y los besos robados habían sido un ardid y ella incauta se había dejado engañar.

Cerró la puerta y ya en la soledad de su casa, se acurrucó en la cama rodeada de sus grandes almohadones y  lloró hasta quedarse dormida.

Cuando despertó ya era de noche y  aún sentía el dolor de su cuerpo cansado, pero sabía que éste no duraría tanto como el dolor que ahora albergaba su corazón.

Resignada comenzó a recoger el desorden que había quedado en la habitación, mientras recordaba con un sentimiento agridulce de tristeza los momentos tan llenos de  pasión  que allí había vivido.

Al sacudir las sábanas,  una pequeña foto cae al suelo, al recogerla ve a  un niño de ojos azules y pelo negro, y enseguida reconoce la mirada profunda de Fernando.

Se preguntó cómo habría llegado esa pequeña foto hasta la cama, si anoche la ropa de Fernando se había quedado en el sofá…

Y por un instante volvió a soñar despierta y deseó que él la hubiese dejado allí a propósito, para así tener una excusa y volver a llamarla de nuevo.

Con mucho cuidado guardó  la pequeña foto en el primer cajón de su mesita de noche y mientras lo cerraba suspiró y deseó que su sueño fuese cierto y Fernando volviera a llamarla algún día para recuperarla.

Para Marta, esa pequeña foto se había convertido en la única esperanza real de volver a ver a Fernando, porque aunque triste y consciente de su engaño, ella lo amaba…

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6 responses

23 08 2009
Julio

Vaya, qué historia más emocionante. Digo yo que la chica que sueña todo eso, me da la impresión, que fantasea mucho y que le da mucha importancia a los detalles.

A ver si hay suerte y lo vuelve a ver, que la chavala lo está pasando mal. Le daría el consejo de que se lo tomara con calma, pero no por nada, sino porque si de un encuentro hace una montaña, el día que le pase algo de verdad importante va a ponerse tranquimazín en vena. ^_^

Me gustó la historia, cómo se nota que eres mujer y sabes hacer personajes femeninos ^_^ ¡¡Beso y buenas noches!!

23 08 2009
yomisma77

La chica tan sólo sueña al guardar la pequeña foto, porque es lo único que le hace albergar una esperanza real en su corazón.

No generalizo, pero reconocerás que hay muchos hombres que una vez y consiguen su objetivo desaparecen de la escena…

Y mi yo feminista y reivindicativo, tenía ganas de reflejar en un relato ese sentimiento de incertidumbre por el que pasan muchas mujeres tras esa situación.

El relato es un homenaje que hago a todas las mujeres que se han visto alguna vez en la piel de Marta, asustadas esperando la respuesta de esos encantadores de serpientes que sois algunos hombres. (Sin generalizar repito)

Y puede que las mujeres demos mucha importancia a los pequeños detalles, aunque yo creo que los hombres tendéis a quitarle importancia a los grandes detalles y los convertís en pequeños para poder vivir con la conciencia tranquila… (sin generalizar, pero casi)

Las mujeres y los hombres tendrían que ponerse de acuerdo en qué detalles son pequeños y cuáles son grandes?? No crees?? 😉

Bueno, me alegra que te gustara el relato y no sé qué pasará en la segunda parte en cuanto a si Marta recibirá esa llamada o no… pero no descarto tu propuesta de que Fernando la llame y la historia tenga un final feliz 🙂 ya se verá…

Besos!! 🙂

23 08 2009
narra2d

Interesanto historia, me hizo pensar muchisimas cosas, me hizo sentir muchas cosas :S

Puede sonar extraño pero yo no creo que Marta reciba mas llamadas de Fernando, no creo que pueda existir un final feliz para ellos, no por lo que lei, no por lo que se siente de ellos dos.

No creo que haya un “Felices por siempre” para Marta y Fernando. 😦

23 08 2009
yomisma77

Hola Narra2d!! 🙂

La verdad es que aún no sé cómo va a continuar la historia y en cuanto al final aún lo estoy decidiendo, porque por un lado si tienen un final feliz se rompería ese aroma melancólico que deja el relato tras su lectura, y un final triste pues eso, es triste.

Así que aún estoy en proceso de decidir el destino de los dos protagonistas…

Muchos besos!!!! 🙂

23 08 2009
javcasta

Buena historia.
A la protagonista de esta le recomendaria:
Lo que esta en negrita en
http://javcasta.wordpress.com/2009/08/23/like-a-rolling-stone/

Salu2 & besos

23 08 2009
yomisma77

Hola Javier 🙂 !!

Pues es una buena frase para pensar detenidamente en ella.
Puede que con esa idea el final de la historia pueda ser triste pero a la vez alegre. 🙂

Besos!!!!! 🙂

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