Las Margaritas de mi Abuela

1 08 2009
El 22 de julio de 2009, mi Abuelo me contaba esta historia, yo hoy sólo quiero compartirla como homenaje de amor y cariño hacia él y hacia mi Abuela. Para que el mundo conozca la maravillosa persona que es mi Abuelo Rafael y lo que amaba a su esposa Maruca, que ya no está entre nosotros.
A ella ya la echamos muchísimo de menos, de ahí el título….. Las margaritas de mi Abuela.
Un abrazo a todos.

Las margaritas de mi Abuela:

“Y aunque la rosa se muera de envidia…me quedo con las margaritas de mi Abuela”.

Yo también tengo un superabuelo, que ayer entre lágrimas me contaba como el lunes mientras visitaba un vivero con mi abuela, porque a ambos les apasionan las plantas, las flores, agricultores de profesión y devoción, pues eso, que me contaba que mi abuela se quedó prendada de una maceta llena de margaritas, porque éstas eran sus flores preferidas.
Mi abuelo le dijo: “Maruca, cógelas, yo te las compro” Pero como buena mujer canaria, madre de familia, ahorradora, sensata, ella replicó, “Rafael son muy caras y no están los tiempos para gastar de más”. Y claro está, ella es la que manda, así que no compraron las margaritas.

Al día siguiente, mi madre va a casa de mi abuela con mi sobrina, para que juegue con sus primos que seguro estarán allí y disfrute con ellos y con su bisabuela, porque en vacaciones no hay otro lugar mejor que la casa de tus abuelos, ¿a que si?

Pues llegaba la hora de cenar y Rafael que no aparece… y mi abuela refunfuñando… ¿Dónde se habrá metido este hombre? Las horas que son y que no aparece…
Al rato llega mi abuelo portando en sus brazos la famosa maceta de margaritas, y le dice “Maruca mira, para ti”.

Mi abuela con su particular genio le contesta: “!fuerte hombre este! pero mira que le gusta gastar los dineros”, y mi abuelo con una sonrisa le dice: “María en ti yo me gastaría todo mi dinero y más” y mi abuela sonrió y juntos transplantaron las margaritas a un macetero más grande que también compró mi abuelo en previsión de que mi abuela iba a aceptar su regalo.

Esa noche, me contaba mi madre antes de marcharse a casa que mi abuela estaba contenta, los niños estaban felices jugando, todo estaba bien.

El miércoles por la mañana, tempranito, porque aunque jubilados mis abuelos siempre se levantan temprano, que digo yo que será por eso de la costumbre de tantos años de trabajo y desvelo…son de otra generación, la cual admiro.

Como todas las mañanas, antes de desayunar, ella se sienta en la mesa de la cocina para tomarse la tensión arterial, cosa que hacía todos los días, no sé si porque yo, su nieta la médico le decía que era importante, o porque una vez y te acostumbras, pasa a ser un acto rutinario. El caso es que mi abuelo le pregunta: “¿Mami, te vas a poner las babuchas? Y ella le contesta: “no ya me puse las playeras”.
Acto seguido mi abuela se desploma hacia un lado, y aunque por un momento mi abuelo pensó que era una broma, desgraciadamente no fue así, él corrió hasta ella y la sujetó en sus brazos para que no se hiciera daño al caer, trató de reanimarla, llamó a emergencias, pidió ayuda, pero y aunque esta llegó, nada se pudo hacer.

Mi abuela se fue, y mi abuelo a pesar de que estaba viviendo la peor de sus pesadillas, tuvo el aplomo de actuar sin dejarse llevar por el miedo del momento, no sé de dónde sacó el valor para reanimarla y llamar a emergencias y pedir ayuda y no derrumbarse al ver que su amor de 57 años se estaba marchando y él nada podía hacer.

Si, mi abuelo es el mejor con diferencia, porque tras una noche horrible de lagrimas y desvelos, fue a casa a cambiarse, (porque aún quedaban horas para el entierro) pero aún con su gran tristeza, su cansancio, su dolor, tuvo tiempo de preparar, un ramillete de margaritas frescas, recién cortadas para dárselas a mi abuela, para que ella descansara con sus flores preferidas.
Y así se fue mi Abuela, con sus margaritas.

Margaritas que reflejan el gran amor que sentía mi abuelo por mi abuela, y que me hacen ver que, a pesar de que llevaran toda una vida juntos, él la amaba como el primer día, y así se lo demostraba.

Que grande es el amor… para aquellos que creen que con el tiempo este se agota, sirva mi abuelo como ejemplo de que no.

Por eso y por muchas otras cosas, que algún día espero poder compartir, hoy proclamo a voz en grito, que sin a lugar a dudas……. mi Abuelo es el mejor!!.

Así que aunque la rosa, símbolo del amor y la pasión desde hace generaciones, se marchite y se muera de envidia, yo me quedo con las margaritas de mi Abuela.

Pili, 24 de Julio 2009


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8 responses

19 10 2009
JChef

Preciosa historia que me ha dejado un nudo en la garganta. Tu abuela estaría orgullosa de ti y no me extraña que tú lo esté de tus abuelos. Esa generación ha dado mucho y ha recibido sufrimiento a cambio. Sirva de homenaje a ella. Baisers

19 10 2009
yomisma77

Muchísimas gracias por tus palabras JChef.

Este es uno de los motivos por el que creé el blog, necesitaba compartir esta historia, quise con ello hacerle un homenaje a mi Abuelo por lo bueno que siempre fue con mi Abuela y para que nunca olvide lo mucho que lo quiero y lo orgullosa que estoy de él.

Un abrazo JChef

13 12 2009
Naida

Qué linda historia. Como un hecho triste puede hacer aflorar sensasiones tan hermosas. Qué bueno que por fin pasé por aquí a leerla. Ahora cada vez que vea una margarita seguramente sentiré algo diferente.
Lindo homenaje que le haces a tus abuelos.
Un beso.

14 12 2009
yomisma77

Me resulta imposible olvidar que mi abuelo me contó esta historia el mismo día que murió mi abuela, y que ocurriera un día antes de su muerte no deja de ser maravilloso pero muy triste al mismo tiempo. La vida te da una de cal y otra de arena.
Mi abuelo se merece mucho más de lo que yo he podido hacer por él.

Muchas gracias por pasarte y por leerla.

Un abrazo enorme🙂

28 04 2010
Manolito MrBlogger

Las margaritas son flores más sencillas, más agradecidas y en cierto modo más hermosas por cercanas y campechanas. A mi también me gustan más las margaritas que las rosas, y me admira todo esto que acabo de leer. Pues el amor verdadero dura para siempre y no es flor de un día.

28 04 2010
yomisma77

Mis abuelos estuvieron casados 57 años, pasaron muchas necesidades y momentos muy duros como la pérdida de una de sus hijas de la cual llevo el nombre, y nunca los ví flaquear ni rendirse.
Después de tantos años, se amaban como el primer día y de eso no tengo ninguna duda. Su ejemplo es el que me sirve de guía y parte de lo que soy y de cómo soy se debe a ellos.
Mr Blogger, yo creo en el amor verdadero gracias al ejemplo de mis abuelos.

Las margaritas siguen hermosas en la maceta que mi abuelo compró y que adorna el centro del patio exterior de su casa. A ver si un día de estos les saco una foto y la pongo en el blog.

Un abrazo enorme Mr Blogger🙂

4 11 2011
Fiairs

Niña que hermosa historia de amor!!!!Sabes mi esposo y yo llevamos 41 años de matrimonio ¡felices!nunca un si un no ,Amor verdadero!!!GRACIAS POR COMPARTIR TU VIDA!besos

4 11 2011
Yomisma77

Hola Fiaris!!! 😀

No hay día que no recuerde esta historia y si ahora soy así es porque esa experiencia me hizo cambiar mucho. Me alegra mucho saber que vives lo que mis abuelos también vivieron😀

Yo espero poder decir lo mismo dentro de 40 años!!!

Muchísimas gracias a ti por tomarte la molestia de leerme y seguir a mi lado!!!

Un abrazo enooooooooooooooooooooorme!!!😀

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